Mascotas en casa
La selección de la mascota dependerá en primer término de la edad del menor. Será suficiente con tener una idea básica de cómo actúa el niño y tomar unas simples precauciones antes de llevar al nuevo compañero de la familia. Unos consejos te serán de gran utilidad:
Presenta oficialmente a la mascota en el hogar.
Cuando decides hacerte cargo de un felino o un canino, y tienes un niño pequeño intenta acercarlos gradualmente. Los bebés tratarán a la mascota según observen como tú lo haces. Cuando un nene y un cachorro comparten juntos es preciso establecer algunas reglas.
Los perros y los gatos, tienen cómo defenderse cuando son molestados constantemente y tienden a mostrar sus garras y dientes. Los bebés menores de 3 años de edad, requieren ser supervisados continuamente cuando entran en contacto con una mascota, sobre todo, si ellos desconocen cómo relacionarse con los animales apropiadamente.
Enseña a tus hijos a tratar con respeto a las mascotas.
Nunca permitas que los niños golpeen o maltraten a los animales. Explícales que son criaturas maravillosas de la naturaleza y que merecen nuestro cariño. Las torturas físicas incitan rápidamente a los animales a utilizar sus instintos de supervivencia. Los niños necesitan aprender a comportarse con las mismas reglas que aplican con sus amigos y parientes.
Muéstrale a tu hijo cómo cuidar la mascota.
Si tú le permitiste a tu bebé escoger el animal, asegúrate de que decidan cómo lo llamarán. O mejor aún dile, “mamá y papá piensan que (inserta el nombre de la mascota), tú podrás cuidarle durante un rato”. Sólo cuando son cachorros, las mascotas necesitan cuidados extraordinarios. Tanto los perros como los gatos deben sostenerse con ambas manos, con una mano debajo del pecho y la otra por la espalda. Enséñale a tu hijo cómo manipular amablemente a la mascota. Si le instruyes desde corta edad, como cuidar a los animales con amor, serán amigos por siempre.
Cuando selecciones una mascota para bebés menores de cinco años, recuerda que los animales crecen más rápido que los seres humanos. Los caninos suelen saltar a menudo muy alto para alcanzar el rostro d sus dueños y lamer sus caras, como muestra de afecto. Sin embargo, si tienes un niño pequeño pude ser peligroso y es conveniente enseñar al animal a mantenerse quieto.
La clave es la prevención de accidentes, la paciencia y la supervisión.
Las mascotas pueden ser los mejores amigos de los niños, cuando se toma el tiempo de entrenarlas y disciplinarlas.
